Profesional de enseñanza primaria. Docente en contextos de encierro. Representante docente JCyD. Directora jubilada.

La familia abarca un grupo de personas que poseen un grado de parentesco y conviven como tal. Es verdad que encontramos diferentes tipos de familias, este núcleo socializador primario ha cambiado a lo largo del tiempo, por ello aparecen familias nucleares o biparentales, monoparentales, adoptivas, compuestas, homoparentales, sin hijos, de padres separados, etc.

Pero hoy echaremos una mirada a ciertas familias que nos regaló la literatura, familias distintas, alocadas, alteradas y disfuncionales. Familias donde se gestaron alianzas entre algunos de sus miembros, donde se lucha sin piedad, ni perdón por el poder económico, moral o emocional.

La primera es la familia Buendía de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez. Macondo ese lugar mágico, con seres que vivían, suspiraban por amor y se le iban los ojos tras quienes (no) debían. Una familia singular que marcaba el pulso a los calurosos y polvorientos día de ese pueblo colonizado por rocas “…como huevos de dinosaurios”. Los miembros y descendientes de ese clan eran singulares, impulsivos, solitarios, obsesivos, modelos del desarrollo económico del lugar. Otros eran delicados, laboriosos, alegres, pero crueles a la vez. En fin, un amplio abanico de posibilidades, condimentado con conductas inusuales, particulares y cercanas a lo ilegal.

En otra oportunidad ya hablamos de los conocidos Compson en “El ruido y la furia” de William Faulkner, esos mismos que se manejaban a placer en el sur profundo de Estados Unidos. Allí desfilan. Un padre alcohólico, una madre abstraída, indiferente, hipocondríaca; Quentin, el hijo mayor al borde de la neurosis constante; Caddy, la obstinada; Jason, el diferente, el rechazado; Benjy, luchando contra su propia moralidad. Relatos distintos, visiones diferentes ante una familia que lo tuvo todo y ve como se desmorona su poder. Decadencia y deterioro luego de perder la Guerra de Secesión. Amor y odio construyen y destruyen por igual a los Compson.

Los Glass, protagonistas de varios cuentos de J.D. Salinger son una particular prole formada por siete hermanos (Serjmour, Buddy, Boo Boo, los gemelos Walt y Waker, Zooey y Franny) y sus progenitores (Les y Bessie). Una familia misteriosa, que hace de cada mínimo detalle una historia que merece ser contada, donde todos sus hijos son creativos, inteligentes. Salinger les dio vida y puso palabras, emociones y acciones con un don increíble para cada uno, tanto fue así que esos personajes se asemejaban a personas reales para él.

Los Vidal Olmos de “Sobre héroes y tumbas” de Ernesto Sabato son creados por él con el propósito de relatar mitos de la vida y la muerte de esta familia. Son irreales, aristocráticos, decadentes con algunos de sus integrantes cercanos a lo infernal. Lo que subyace, prevalece en ellos. Una tragedia que sacude a la sociedad del Buenos Aires más tradicional. El incesto, la herencia, el suicidio.

Los hermanos Karamázov de Fiódor Dostoyevski. Es verdad que la filosofía y la religión han atravesado la literatura de Dostoyevski, pero esta historia se vió interrumpida por la muerte de Aliosha, el hijo del autor de apenas tres años. Esta fue la última novela de Fiódor en la que persistió con las descripciones de los pequeños detalles de la psicología de sus personajes que marcaron un antes y un después dentro de la literatura. Así su obra se hizo singular y en ella imaginó un Fiódor Karamázov borracho, corrupto y acabado. También aparecen sus cuatro hijos, Dmitri, irascible y violento; Iván, frío y calculador; Aliosha, el menor ese donde se concentraba lo mejor de la familia y Smerdiakov, el bastardo vengativo. La trama nos deja un parricidio, un culpable juzgado y condenado, un manojo de dudas, violencia y perdón.

Los Buddenbrook de Thomas Mann, una familia de la alta burguesía alemana cuenta su historia en el día a día durante tres generaciones. Así somos espectadores del derrumbe de estos comerciantes enlazados a matrimonios arreglados, hijos ilegítimos, infidelidades y negocios oscuros.

Todas ellas familias bien complejas.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here