Periodista de Tierra del Fuego.

Siguiendo con esta serie de artículos que buscan ahondar en la situación política de cara a lo que serán los comicios de 2027, llega el momento de la ciudad más joven y en el centro de la provincia: Tolhuin.

Aunque pequeña en comparación a la población de tanto Ushuaia como Río Grande, el Corazón de la Isla no se queda atrás en lo que refiere a rosca política y en las y los que “quieren ser”. El antecedente de las elecciones pasadas, con 11 listas para 5 bancas del Concejo y solo 4 candidatos a intendente, habla de muchos candidatos y candidatas que todavía están queriendo asentarse en el mundillo, mientras que son pocos los nombres con estructura e historia para pelear por el cargo máximo de la ciudad.

En la política tolhuinense hay una decisión, o definición de certeza, que desencadenará definiciones tanto del arco oficialista como opositor de la ciudad. Daniel Harrington, que atraviesa su segundo mandato como intendente, deberá definir en primera instancia si intentará acceder a un tercer mandato o buscará apoyar a un sucesor surgido de sus alfiles políticos: la secretaria de Gobierno Ana Paula Cejas o el asesor jurídico del municipio, Alexis Solis por ejemplo. La realidad es que el Justicialismo, sea el espacio oficial dentro del PJ provincial o la representación de Harrington, concentra históricamente a la mayoría del electorado y salvo una fragmentación muy grande, debería ser la primera opción partidiaria para la intendencia.

Dentro del PJ oficial, que responde al presidente del partido e intendente de Ushuaia Walter Vuoto, los nombres parecen quedar entre la concejal Jeannette Alderete y el representante del partido a nivel local Matías Rodríguez Ojeda, también edil tolhuinense. En una búsqueda más profunda, y ya casi de los manuales de historia, aparecen dos viejos conocidos en Milín Fernández y Claudio Queno.

En el caso de FORJA, la situación es un poco más compleja. Si bien cuentan con la concejal María Florencia Auat como representante del espacio en la ciudad, la decisión que tome el actual gobierno provincial y su máximo representante Gustavo Melella, dependerá en gran medida de cómo se establezcan las alianzas, y entendiendo que tanto Harrington como el mandatario provincial sostienen una buena relación en lo que refiere a la gestión.

Un caso similar transitarán partidos como el Movimiento Popular Fueguino, Somos Fueguinos y La Libertad Avanza, que aunque cuentan con dirigentes en la ciudad, podrían considerar más beneficioso enfocar sus recursos en el Concejo Deliberante de Tolhuin y construir los espacios desde ese lugar.

El caso más interesante por ser una figura nueva y desde otro espacio es el de la legisladora Gisela Dos Santos de “Sumemos Tolhuin” quién ha confesado estar interesada en hacerse cargo del ejecutivo local. No obstante, el presidente del partido Sixto Bénitez también tiró su nombre a la contienda, explicando que la legisladora podría buscar repetir en la Cámara para no ceder los espacios que el partido logró en este último período.

Finalmente, queda una incógnita: Juan Carlos Arcando. El ex vicegobernador y gobernador interino lleva varios años instalado en la ciudad y alejado de los cargos, pero con participación activa en la política tolhuinense. 

En el caso de Tolhuin la imagen parece ser más clara en este camino sinuoso que transita la política pensando ya en las elecciones del próximo año. El PJ, como en las dos elecciones previas, tendrá dos espacios que lo representan, se sumará un partido de corte local en “Sumemos Tolhuin” y quedarán definirse si FORJA optará por una alianza que acompañe a algunos o alguna de los nombres ya presentes por otro espacio, más el rol que pudiese tener Juan Carlos Arcando. 

Harrington deberá definir en primera instancia si la Justicia considera que puede presentarse a un tercer mandato (consideremos que existe el antecedente a su favor de Queno en los comicios de 2019) para analizar si desea continuar al mando de la ciudad o es momento de buscar un nuevo desafío y darle la oportunidad a otras figuras de su espacio. En la carrera por la intendencia corre con ventaja: tanto en su primer como segundo mandato, a pesar de un contexto más complejo en el acceso a recursos desde Nación, impulsó una variedad de obras de infraestructura de servicios, urbanizó barrios, asfaltó y extendió el alcance del Gobierno Provincial en la ciudad, así como del Poder Judicial, con oficinas de los mismos a través de convenios. Por fuera de la obra, tuvo su gran logro político recuperando las Termas de Río Valdez allá por 2024, aunque ahora permanecen cerradas luego de la derogación del esquema tarifario de las mismas en el Concejo Deliberante. No obstante, en la política nada está dicho y los logros previos no aseguran nada.

La hoja de ruta política de Tolhuin dependerá en gran medida de dos definiciones: la de la Justicia y la del propio Harrington, líder del espacio que lleva 8 años a cargo de la ciudad. Sus contrincantes, aún por definir, deberán trabajar durante este año restante en convencer al vecino y la vecina de contar con las herramientas para llevar adelante una propuesta superadora que siga haciendo crecer al Corazón de la Isla.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here