Profesional de enseñanza primaria. Docente en contextos de encierro. Representante docente JCyD. Directora jubilada.

El día 17 de julio se conmemora el Día de los Editores. Ese día pero del año 1915 nacía Boris Spivacow (Buenos Aires, Argentina 1915-1994). Él fue el primer director de la Editorial Universitaria de Buenos Aires, conocida como EUDEBA. Además fue el fundador del Centro Editor de América Latina (CEAL).

Boris Spivacow pertenecía a una familia de clase media, sus padres eran inmigrantes rusos de origen judío. Salieron de Rusia debido a actividades catalogadas como “revolucionarias”.

En la ciudad de Buenos Aires tenían un negocio de artículos de moda en el que Boris atendía con frecuencia. Pero ya en la década del 30, iniciaba la carrera de Licenciatura en Matemática. Al poco tiempo comenzó a desarrollar en la Editorial Abril colecciones dirigidas al público infantil (“Colección Bolsillitos” fue la más popular). Pronto en el Directorio de la UBA lo seleccionaron como editor de EUDEBA.

El 29 de julio del año 1966 la Policía Federal Argentina entró en la UBA y corrió a bastonazos a las autoridades, docentes y estudiantes. El director de la editorial universitaria EUDEBA y treinta y tres personas de su equipo de trabajo renunciaron unos pocos días después. Cuando fue convocado en el ambiente académico se repetía como una letanía: Boris… “es joven, matemático, pero con un inconveniente, es loco”. La premisa que apoyaba esa utopía fue plasmada en una sola frase en su carta de renuncia: ”Durante ocho años un libro costó menos que un kilo de pan, menos que un atado de cigarrillos, menos que una botella de vino común.” Un concepto que traía el propósito de pensar en el libro como un artículo de primera necesidad, así muchos trabajadores y sus hijos atiborraron las humildes tablillas de sus casas con antologías, novelas y clásicos de la literatura. Se gestaban bibliotecas en el hogar, ese primer contacto de los más chicos y no tanto con el libro. EUDEBA se mostraba orgullosa en los kioscos vestida de un furioso naranja. Donde habitaban revistas y diarios, había libros que te bloqueaban el paso y dejaban revolotear nuevos y ya conocidos títulos literarios.

El “peligro cultural” que representó EUDEBA y el CEAL (Centro Editor de América Latina) tuvo su broche de oro en el año 1978 con una quema de libros bajo la dictadura.

Boris Spivacow demostró que su proyecto editorial podía convertirse en una herramienta pedagógica y cultural de gran poder. 

 Ni más, ni menos que convicción y voluntad.

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