Claude Lévi- Strauss (Bruselas, Bélgica 1908- París, Francia 2009) fue un antropólogo el cual publicó en el año 1955 “Tristes Trópicos”. La valoración de esta historia ocurrió inmediatamente. Sucesivas ediciones así lo acreditaron. Pocos comprendieron que no se trataba de una novela, sino de una monografía antropológica que reunía culturas indígenas del Mato Grosso y la selva amazónica en la década del 30. Una vez más se dejaba ver la influencia desalmada de la civilización occidental y su influencia sobre las culturas del “Nuevo Mundo”. Ni aventuras, ni viajes, la realidad feroz horadaba el paisaje.
Esta obra traduce estados de ánimo, comprendiendo las diferentes culturas que se aunaban en estructuras de pensamiento y acciones comunes. Comportamientos que determinan la esencia individual y colectiva. Ciudades, campos, selvas que contienen núcleos de seres que no parecen ser tan distintos.
Un viaje que nace como una oportunidad para Lévi-Strauss y se convierte en un trabajo antropológico que lo haría popular en toda Europa. Así describe la vida, el arte y la cultura amerindia. Por ejemplo: en el capítulo veinte de su libro cuenta como los Guaná vivían en una reserva y tributaban a los Mbyú a cambio de protección.
Los hombres Guaná dibujaban y las mujeres se dedicaban a la pintura, la decoración facial y la cerámica.
Muestra como parte del territorio es importante y la diferencia que separa a cada etnia. Clases transversales intrínsecas a los grupos sobre convivencia, arte, detalles corporales que unen o separan.
Claro que los aspectos espirituales nunca fueron dejados de lado, ello transforma y trasciende las diferentes agrupaciones, unidos a los instrumentos rituales y la música.
Algunas de estas tribus son sedentarias, completando años agrícolas en la época lluviosa, otras en cambio son nómadas, aunque algunas sólo viven del ganado que los acompaña por los paisajes selváticos.
El sustento en todo caso nunca ha sido opulento, pero sí sustancial. Han aprendido que las diferencias como método de supervivencia los lleva a la comida real y los aleja de lo peligroso. El veneno habita la selva, sus colores brillantes pueden atraer, pero al mismo tiempo generar graves problemas. Aunque también pueden ser sustancias que contribuyan a la defensa contra el ataque de otros grupos enemigos. La observación lo es todo.
Mar, selva y montaña son el marco de tribus con fuerte autoridad o decadencia física, mental y cultural por igual. Así nacen las conquistas. Aunque es evidente que este libro remarca por sobre todas las cosas el choque cultural, las diferencias y las desigualdades que no sólo acechan en las grandes ciudades.
Experiencias, viajes, vida…antropología en estado puro.



