Juan Bosch (República Dominicana 1909-2001) fue un novelista, ensayista, educador e historiador dominicano, pero además fue Presidente de República Dominicana en el año 1962.
En el transcurso de la dictadura de Rafael Leónidas Trujillo vivió exiliado en Puerto Rico y Cuba. Durante este período escribió gran cantidad de cuentos (“Cuentos escritos antes del exilio”, “Cuentos escritos en el exilio”, “Más cuentos escritos en el exilio”).
El ambiente social y político de su país inspiró su narrativa, así atrapó a sus lectores.
El cuento “Los amos” fue publicado en el año 1939 en la Revista Carteles y posteriormente en “Cuentos escritos en el exilio”. En este libro aparece en primer lugar este relato donde se describe la vida de un peón de campo dominicano.
La fiebre alta hace suponer que él “.. se puso muy malo, el amo lo botó y le dio medio peso para el camino; pero cuando el peón se iba, le atacó el frío de la calentura, el frío de la enfermedad, y en ese momento el amo lo obligó a ir a buscar una vaca que había parido la noche anterior. Para el amo era más importante el becerrito que el peón, le dolía más perder un becerrito que la muerte de su peón.” En verdad el peón había contraído paludismo y la fiebre lo acorralaba.
El hacendado se llamaba don Pío y Cristino era el nombre del peón. Su estado era tan lamentable que ya no podía “… ni ordeñar una vaca…”. Sin embargo nada conmovía a su patrón, el cual suponía que su empleado había contraído paludismo o tuberculosis.
Bosch manejaba como nadie las costumbres de los hombres del ámbito rural de su pueblo. Así reflejaba con crudeza el contexto socioeconómico, socioafectivo, sociopolítico y cultural.
La crítica reflexiva sobre las condiciones de trabajo y vida en el terreno campesino lo hacen posicionarse de forma analítica.
Juan Bosch era un hombre profundamente cristiano con elevados sentimientos apoyados en la espiritualidad, quizás por ello los especialistas y observadores de su obra realizan un paralelismo de este cuento con detalles bíblicos dentro de su relato.
Tal vez “Los amos” lleva intrínsecamente guardado un mensaje hacia la Iglesia que embistió contra él con solidez.



