Licenciado en Estudios Orientales. Posgrado en Negocios y Comercio de Asia Pacífico e India. Política Internacional; extremismo religioso.

El 27 de octubre definirá, o al menos dará una tendencia, a cómo se conformará la política de cara al 2020. Parece que las PASO de agosto fueron hace años por la cantidad de cambios y noticias que se han dado, por lo que intentaremos hacer un repaso, ver si alguna alianza ha cambiado y cuáles son los pronósticos de los especialistas.

De buenas a primeras, parece que la distancia del binomio Fernández es holgada y son los que tienen algo que perder en octubre: Alberto cerró las PASO en 47,78% mientras que el actual presidente, Mauricio Macri, fue votado por el 31,79% del electorado. Ahora bien, Alberto Fernández cumple los requisitos posibles para ser ganador en primera vuelta: tiene una ventaja de más de 10 puntos y supera el 45%; manteniendo la distancia o el caudal de votos alcanzaría la Casa Rosada en diciembre de 2019. Aún si Mauricio Macri y el Frente Juntos por el Cambio arrastrase la totalidad de los votos de Espert (2,16%) y Gómez Centurión (2,62%), más cercanos en ideología al presidente que al candidato del Frente de Todos, no recortaría a menos de 10 puntos la distancia.

Ante este resultado la mayoría de los analistas plantea dos escenarios: el de fortalecimiento y el de rebote. El primero, que parece ser el de mayor tendencia en el electorado, propone que si un candidato saca la mayoría de los votos logra nuevas alianzas y consensos que le permiten aumentar el caudal existente. Por otro lado está la teoría del rebote: allí ante un escenario teórico que se vuelve más real algunos votantes cambian de candidato al cuál apoyar. Para el seno de Cambiemos había posibilidades del segundo caso, donde los votantes desistiesen de la fórmula Fernández favoreciendo la de Macri y Pichetto.

En este caso de amplia ventaja y un rival golpeado por los vaivenes económicos parecería lógico tomar una postura de silencio desde el Frente de Todos, por lo que surge la pregunta: ¿Por qué una parte del frente endureció el discurso? Hay dos puntos a tomar en cuenta: primero el Frente de Todos huele “sangre en el agua” desde Cambiemos y busca capitalizar la oportunidad, la fuerte devaluación y las declaraciones del presidente luego de la derrota lo mostraron mucho más débil de lo que se esperaba. Por el otro lado se busca aumentar la diferencia para obtener una mayoría en las cámaras legislativas (recordemos que no se renuevan todas las bancas y las electas en 2017 favorecen a Cambiemos) y buscar pelea en el distrito que es obsesión del peronismo: la Ciudad de Buenos Aires. Gobernada hace 12 años por Cambiemos (8 de Macri y 4 de Larreta) solo vio un gobierno de tinte peronista en la época de Ibarra (completó un mandato y luego fue destituido por mal desempeño derivado de la tragedia de Cromañon). Allí Lammens busca recortar la diferencia con Larreta y asegurarle los dos distritos más importantes al peronismo: la Provincia de Buenos Aires (casi un hecho la victoria de Kicillof) y la Ciudad.

Desde Cambiemos la primer semana de la derrota fue la más dura de su mandato: el dólar se disparó hasta $60, los candidatos de la fórmula tuvieron graves errores de comunicación en su primer conferencia post PASO y las medidas aplicadas para “aliviar a los argentinos” pasaron sin pena ni gloria.

La quita del IVA a los productos de la canasta básica ya fueron casi absorbidos por la inflación altísima de agosto y el freno al aumento de combustibles parece un tapón que cuando salte (posterior a las elecciones) desencadenaría otro salto en el dólar.

A 40 días de las elecciones la campaña del Frente de Todos parece empujada por los líderes políticos de las bases, mientras Alberto realiza una gira y Cristina visita a su hija en Cuba. Desde Juntos por el Cambio se muestran más, pero todos separados: Vidal se enfoca en Mar del Plata, mientras Macri inaugura obras en la provincia de Buenos Aires sin compañía. De Pichetto, que se esperaba un arrastre de votos, ahora ha quedado reducido a declaraciones polémicas para reforzar al ala más conservadora. Larreta, que muestra más posibilidades de una victoria, se acercó a Espert que le brindará su apoyo en las elecciones de octubre (recordemos que DespertAR no presenta candidato en la Ciudad).

Parece que todos han puesto las cartas sobre la mesa y ahora resta que el pueblo decida en las urnas. Las encuestas, tomadas con pinzas dada su poca veracidad en las elecciones PASO, presentan a Alberto con más ventaja que antes, rozando los 50 puntos.

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