Licenciado en Estudios Orientales. Posgrado en Negocios y Comercio de Asia Pacífico e India. Política Internacional; extremismo religioso.

 

Las naciones aglomeradas bajo APEC (21 miembros, entre los que figuran países en Asia o con salida al Océano Pacífico) participaron de su reunión anual en Papúa Nueva Guinea donde fallaron, por primera vez en 25 años, en acordar de forma unánime las bases para un comunicado conjunto; esto se alinea con el conflicto comercial entre sus dos miembros más importantes: Estados Unidos y China.

La derrota china proviene de una posición que fue contrapuesta por todos los otros líderes y limitó la capacidad de una declaración conjunta; principalmente ante una frase que proponía: “La lucha contra las prácticas de comercio injustas”. Algo de lo que se acusa principalmente al país asiático, ya sea por sus polémicas políticas industriales o su historial de dumping (Las empresas chinas venden a un precio inferior al de costo con fin de insertarse en nuevos mercados).

La situación se engloba dentro de la guerra comercial; que ha golpeado a los bienes chinos por más de 250.000 millones de USD y se espera que esta cifra aumente en el 2019. Pence, el vicepresidente americano, fue en representación de Trump y mantuvo la misma línea; es hora que Estados Unidos nivele el campo de juego. De su lado el mandatario chino, XI Jinping, se presentó más conciliador buscando un consenso entre las naciones. Los medios chinos estatales salieron en una posición más dura en el día lunes, a fin de hacer control de daños de la fallida presentación en APEC. El Global Times declaró que “hay una cierta ilusión en las élites americanas, donde China es el principal beneficiario del sistema internacional a costa de los EUA.  China se ha desarrollado a través del trabajo duro, no de forma ventajista”. 

Desde el lado ruso, el primer ministro Medvédev confirmó la imposibilidad de firmar el documento ante las incompatibilidades de los dos gigantes. “Se ha iniciado [una guerra comercial], está en marcha. Y todos somos testigos del hecho de que esta guerra, en general, ya está dando frutos para uno u otro país que están tratando de imponer su curso. Por otro lado, conlleva costos para todo el comercio mundial, porque, en última instancia, como en cualquier guerra de este tipo, por supuesto, no habrá ganadores”.

Mike Pence, dentro de sus declaraciones fuertes, atacó la diplomacia económica de China; principalmente el proyecto de la Nueva Ruta de la Seda (mega inversión para rutas comerciales), dado que considera que los proyectos son de baja calidad y los países, en su mayoría en vías de desarrollo, termina atrapado por la deuda que estas iniciativas conllevan. Para seguir demostrando poder en la región EUA, Japón y Australia firmaron un plan de infraestructura en la. región, buscando sostener estos estándares mencionados previamente. A su vez estos tres más Nueva Zelanda presentaron un proyecto para el desarrollo territorial del anfitrión, Papúa Nueva Guinea.

El conflicto comercial continuará y no tiene perspectiva de detenerse pronto. Los países han tomado una posición y están espectantes al resultado. Aunque todos concuerdan que la guerra comercial no dejará ganadores parece algo necesario para definir el enfoque en problemáticas de raíz en los organismos internacionales como OMC. ¿Está China abusando del sistema o Estados Unidos no puede admitir sus propias falencias?

 

 

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