Técnico superior en Comunicación Social. Fanático del Periodismo Deportivo. Me gustan los deportes y la actualidad informativa.

 

En la vida institucional de cualquier club deportivo siempre se demandará éxitos y victorias, pero  no se podrán conseguir buenos resultados sin un proyecto a largo plazo que ayude al crecimiento de la institución, porque ningún triunfo llega “por arte de magia” ni ocurre porque si. Todo, absolutamente todo se debe al trabajo y a la formación constante desde la parte dirigencial, hasta con quienes representarán en el futuro a la institución, los niños y jóvenes.

   Hay muchos casos que son ejemplares en lo que respecta a la formación deportiva y al cambio de mentalidad a nivel institucional, por ejemplo: la Federación Alemana de fútbol apostó por un proyecto de más de once años, en el que no sólo se sostendría a un director técnico sino también una metodología de trabajo a largo plazo. Esto no garantizó el éxito rotundo, pero al menos hizo que la federación sea un poco más ordenada.

   Un caso nacional es el de Argentinos Juniors, que con su trabajo intensivo en la formación de jugadores desde las categorías infantiles hasta las mayores, y consiguió muy buenos resultados con los que se hizo respetar y reconocer en toda Sudamérica por su excelente metodología de trabajo.

   Ahora bien, a nivel local hay muchos clubes que trabajan seriamente con los niños en la formación deportiva pero, sobre todo, en la personal. Uno de esos es el club Escuela N°3 de Básquet, que hace más de veinte años sigue preparando a los chicos que aman esta actividad deportiva. Como cualquier institución deportiva tocó con sus manos la gloria, pasó por crisis y resurgió; pero si algo aprendió Escuela N°3 fue hacer hincapié en el futuro, los niños.

   El actual director de Escuela N°3 de Básquet, Darío Ortiz, comentó cómo se formó el club como así también los buenos y malos momentos que la institución debió afrontar para hoy estar nuevamente de pie y con un proyecto a futuro.

-¿Cuándo formó el club Escuela n°3?

“La escuela se creó en julio de 1994, la encabezaban el profesor D´Ambra y un grupo de padres. En junio de 2017, un nuevo grupo de padres y profesores reflotamos la Asociación, a pesar de haber perdido la personería nunca se dejó de dar clases. Hoy tenemos un club en regla y con muchas ganas de seguir creciendo”.

-¿Cuál fue su meta desde un principio?

-“El club siempre tuvo un fin muy social y con una gran participación de chicos, muchos de esos niños hoy juegan en las primeras divisiones de varios clubes de Ushuaia, incluso a nivel nacional. Aspiramos a recuperar ese lugar importante que tuvo el club durante mucho tiempo en el básquet local”.

   Escuela N°3 se recuperó de aquella crisis y ahora trabaja intensamente con los más chicos. Por el momento no tiene divisiones mayores pero eso no quita a que las tenga dentro de muy poco tiempo y pueda pelear el campeonato provincial de básquetbol.

-¿Con qué categorías trabajan actualmente?

-“Las categorías comienzan desde los 6 años hasta los 12 en básquet infantil, a partir de los 13 son categorías competitivas. Se hace mucho hincapié sobre todo con los más pequeños en el desarrollo físico, entre los 10 y los doce  años se empieza a volcarse el conocimiento relativo al básquet, y a partir de los trece comienza la etapa competitiva en los torneos que organiza la Federación provincial.”

   El club siempre fue apoyado por los padres y los profesores de la escuela, tanto en las buenas como en las malas porque, a fin de cuentas, todos luchaban para conseguir la formación de los chicos, no sólo en lo deportivo sino también en lo personal.

-“La meta es formar jóvenes con espíritu deportivo, sanos, buenas personas, y si se puede, buenos jugadores de básquet. Armar un buen semillero de niños pequeños es fundamental para tener en el futuro equipos competitivos.”

   El director del club Darío Ortíz señala que la escuela de básquet tiene sus puertas abiertas para todos los niños que quieran participar de esta actividad deportiva.

-“La escuela de básquet está abierta a todos los chicos de la ciudad, sepan o no jugar, lo importante es que quieran aprender y pasarla bien haciendo un deporte”.

    La formación deportiva no tiene que estar necesariamente ligada al éxito o a las victorias porque no siempre se podrá ganar. Por eso, lo más importante de este proceso es que los niños puedan disfrutar y conocer a fondo la disciplina y el espíritu deportivo de una actividad física, en este caso el básquet.

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